Cargando
Cultura

¿Cómo va América Latina en comprensión lectora?

Por Habemus

Publicado el 14 de Julio de 2021.

Hoy, la velocidad, el volumen y el alcance de los flujos de información han creado las condiciones perfectas para la proliferación de noticias falsas. Ante esta situación, algunos expertos en educación afirman que una posible solución está en la comprensión lectora. Pero, ¿cómo va América Latina?

Hace algunos años, Andreas Schleicher —director del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés)— resumió la importancia de la competencia lectora en las siguientes palabras: en este clima de post-verdad, “aquellos estudiantes que crecen con un smartphone en sus manos, pero, con una pobre educación se enfrentarán a riesgos reales”.

Pero, ¿a qué peligros se refiere Schleicher?

Hoy, la velocidad, el volumen y el alcance de los flujos de información han creado las condiciones perfectas para la proliferación de noticias falsas y la manipulación de la opinión pública. Precisamente, para sortear estos peligros —según Schleicher—, es necesaria la comprensión lectora y el pensamiento crítico.

Sin embargo, en 2017, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) publicó un dato alarmante: más de 617 millones de niños y adolescentes no están alcanzando los niveles mínimos de competencia en lectura y en matemáticas, un número tres veces superior a la población de Brasil.

Más de 617 millones de niños y adolescentes no están alcanzando los niveles mínimos de competencia (NMCs) en lectura y matemáticas

Fuente: Instituto de Estadística de la UNESCO. (2017). Más de la mitad de los niños y adolescentes en el mundo no están aprendiendo.

Algunas décadas atrás, el analfabetismo absoluto —es decir, la ausencia total de destrezas elementales de lecto-escritura y de cálculo— era el archienemigo de la educación. Sin embargo, hoy, en América Latina, cuando las tasas de alfabetismo han aumentado a un promedio de un 90% —a excepción de Haití—, los sistemas educativos tienen un nuevo villano para atacar: el analfabetismo funcional.

Pero, ¿qué es aquello?

Según el Learning Portal de la UNESCO, el analfabeto funcional es aquel individuo que, teniendo las destrezas elementales de lecto-escritura, es incapaz de aplicarlas de forma eficaz para la realización de tareas cotidianas.

Hoy, cuando la digitalización ha dado lugar a la aparición de nuevas formas de texto, la lectura no sólo se debe orientar hacia la selección de información, sino, hacia la generación de conclusiones y la evaluación de la calidad y la credibilidad de un escrito, como lo afirmó Andreas Schleicher.

Sin embargo, en lo que refiere a la comprensión lectora, PISA presentó un dato preocupante: hoy, apenas el 9% de los estudiantes de 15 años en los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) tienen el suficiente nivel de competencia lectora para poder distinguir con éxito los hechos de las opiniones.

Por supuesto, en América Latina, las perspectivas no son más esperanzadoras.

De hecho, en 2018, PISA midió el desempeño en lectura de estudiantes de 15 años de 79 naciones. Para el caso de Latinoamérica, Chile ocupó la primera posición en la región con 452 puntos, no obstante, el puntaje de esta nación sudamericana estuvo por debajo del promedio de los países de la OCDE.

comprensión-lectora
– Cuadro 1-
Fuente: OECD. (2021). PISA 21st-Century Readers: Developing literacy skills in a digital world. Paris, Francia: OECD Publishing.

Por supuesto, la diferencia entre el promedio de los países de la OCDE y los puntajes de las naciones de América Latina es profunda y, se vuelve abismal, cuando se compara con los puntajes de China, Singapur y Hong Kong.

En este sentido, en el artículo “El estudio de la comprensión lectora en Latinoamérica”, Macarena Silva Trujillo —Ph.D en Psicología e investigadora del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile— resumió el problema en las siguientes palabras: “El 46% de los estudiantes de Latinoamérica no se encuentran preparados para enfrentar los desafíos actuales en cuanto a su desempeño lector”.


También, lea el artículo: «La producción científica en América Latina, ¿otra brecha con respecto a las economías avanzadas?».


Pero, ¿a qué se debe este bajo desempeño en la comprensión lectora en América Latina?

Todavía hoy, existe un factor determinante en el desempeño académico: el nivel socioeconómico.

Y, aunque, las tecnologías digitales ofrecen grandes oportunidades para el aprendizaje, las brechas en el mundo digital reflejan las económicas y, con frecuencia, incluso amplifican las desventajas —en materia de aprendizaje y de competencias lectoras— de los estudiantes que crecen en entornos menos ricos.

Por ejemplo, en 2018, en República Dominicana, Indonesia, Marruecos y Filipinas, ni siquiera la mitad de los estudiantes tenían acceso a una computadora para realizar las tareas escolares en casa. Este dato coincide con el hecho de que los países mencionados fueron algunos de los que obtuvieron los resultados más bajos en las pruebas PISA 2018.

Así, en lo que concierne a competencias lectoras, aún resta mucho por hacer en América Latina.

Hoy, a medida que la automatización, la inteligencia artificial y la robótica se introducen en los espacios de trabajo, las escuelas serán cruciales a la hora de ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades difíciles de replicar por las máquinas. Pero, ¿los sistemas educativos están avanzando —a la velocidad que se requiere— en la enseñanza de competencias lectoras y de pensamiento crítico en América Latina?

Ilustración: Basada en la fotografía de Eugene Chan | Wikipedia Commons | Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 |

¿Te gustaría saber más sobre competencias lectoras? La Redacción Habemus te recomienda las siguientes lecturas:

OECD, (2021). PISA 21st-Century Readers: Developing literacy skills in a digital world. Paris, Francia: OECD Publishing.

Silva, M. (2014). El estudio de la comprensión lectora en Latinoamérica: necesidad de un enfoque en la comprensión. Innovación Educativa, 14(64), 47-55.