Cargando
Economía

Las EdTech, ¿una amenaza para las instituciones educativas?

Por Redacción Habemus

Publicado el 4 de Agosto de 2021.

En 2020, sólo en Estados Unidos, las EdTech recaudaron más de $2.200 millones de dólares en capital de riesgo. Y, probablemente, mientras la pandemia de covid-19 continúe, las inversiones en esta industria se incrementarán —aún más—. Pero, ¿cómo impactará el crecimiento vertiginoso de las EdTech la educación superior?

Hace poco, la empresa de tecnología 2U —una startup del sector EdTech*— anunció un acuerdo para comprar los activos de EdX —una plataforma digital de cursos en línea propiedad de Harvard y del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)— por $800 millones de dólares.

Esta millonaria transacción, nos condujo a la siguiente pregunta, ¿cómo impactarán las cuantiosas inversiones en las empresas de EdTech la educación superior?

En el artículo “Lo que significa la adquisición de edX para el futuro de la educación”—publicado en la revista Harvard Business Review—, Vijay Govindarajan, Anup Srivastava y Luminita Enache señalaron tres catalizadores que están acelerando la transformación de la educación, en especial, la superior.

El primero, el avance de las tecnologías digitales y sus profundas repercusiones en el modelo tradicional de educación universitaria.

El segundo, la disrupción educativa desencadenada por la pandemia de covid-19, una situación que obligó a muchas instituciones educativas alrededor del mundo a poner en marcha modelos de enseñanza alternativos, en respuesta al cierre temporal de las aulas de clase.

Y, el tercero, los recortes presupuestarios y las presiones financieras que enfrentan las universidades.


También, lea el artículo: «¿Cómo va América Latina en comprensión lectora?».


Ante este escenario, los autores recomendaron tres modelos de negocio para la supervivencia financiera de las instituciones de educación superior.

El primero, el modelo anglosajón de residencias universitarias, en el cual, los estudiantes viven en el campus, al igual que en Harvard y Stanford. Por supuesto, este modelo de negocio funciona para las universidades de prestigio, en el que una pequeña élite paga los altísimos costos.

El segundo, un modelo híbrido, que reduce las altas cargas financieras para las universidades y los estudiantes y que, en consecuencia, hace uso de una combinación óptima entre sesiones presenciales —que imponen un mayor costo— y el aprendizaje virtual asincrónico —que supone costos más bajos—.

Y, el tercero, un modelo online que ofrece contenidos digitales de alta calidad para audiencias virtuales.

Pero, no sólo Govindarajan, Srivastava y Enache señalaron el crecimiento vertiginoso de la educación digital con relación a la presencial.

Desde abril de 2020, Stefania Giannini —subdirectora general de educación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)— destacó el despliegue de numerosas soluciones de educación a distancia, en respuesta a los cierres temporales de las instituciones educativas.

Sin embargo, a pesar de las millonarias inversiones en el sector EdTech, las soluciones de educación digital han sufrido numerosos tropiezos en los últimos meses por cuenta de la baja conectividad y la ausencia de contenidos digitales educativos que se adapten a los planes de estudio —en especial, en las economías en desarrollo—.

Por ejemplo, según la UNESCO, en algunos países de África, la adopción del e-learning como medio para garantizar la continuidad académica ha sido rechazada por varias organizaciones estudiantiles. Incluso, en España —un país miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)—, la UNESCO señaló que, entre un 3% y un 20% de los estudiantes no cuentan con una conectividad óptima.

A pesar de lo anterior, en el informe “COVID-19 y educación superior: De los efectos inmediatos al día después”, la UNESCO recomendó a las instituciones educativas “aprovechar el potencial de la digitalización para hacer el aprendizaje ubicuo”.

Por supuesto, muchos vieron en este mensaje y en el incremento de la demanda de la educación digital una oportunidad de negocio.

Al respecto, la millonaria inversión de 2U en los activos de edX es solo la punta del iceberg en lo que respecta a las inversiones en startups de educación digital en los últimos meses.

Por ejemplo, en 2020, sólo en Estados Unidos, las EdTech recaudaron más de $2.200 millones de dólares en capital de riesgo, según la base de datos de financiación de EdSurge.

Además, según un informe de HolonIQ —una firma de investigación de mercado especializada en educación—, en 2020, en todo el mundo, las empresas EdTech recaudaron más de $16.000 millones de dólares de capital de riesgo, de esta cifra, las inversiones en China y en India representaron más del 77%.

Las mayores inversiones en el sector <em>EdTech</em> en Estados Unidos en 2020

Las mayores inversiones en el sector EdTech en Estados Unidos en 2020


Empresa Inversión Descripción Inversor
Roblox. 150’000.000 USD Educación en programación. Andreessen Horowitz.
Coursera. 130’000.000 USD Cursos online para educación superior. NEA.
CampusLogic. 120’000.000 USD Ayudas económicas para financiar la universidad. NEA.
Master Class. 100’000.000 USD Vídeos educativos dictados por expertos. Fidelity Management.
Course Hero. 80’000.000 USD Recursos educativos. New View Capital.
Handshake. 80’000.000 USD Oportunidades laborales para estudiantes universitarios. GGV Capital.
Brainly. 80’000.000 USD Aprendizaje social. Learn Capital.
Udacity. 75’000.000 USD Cursos online para desarrollar habilidades tecnológicas. Hercules Capital.
Lambda School. 74’000.000 USD Bootcamp en línea para aprender programación. Gigafund.
Skillshare. 66’000.000 USD Marketplace para cursos en línea OMERS Growth Equity.
Fuente: EdSurge.(2021).A Record Year Amid a Pandemic: US Edtech Raises $2.2 Billion in 2020

Si bien, las estrategias recomendadas por Govindarajan, Srivastava y Enache podrían dar fruto en las economías avanzadas, es pertinente preguntar, ¿el uso masivo de las EdTech en países en vías de desarrollo será positivo para el aprendizaje de los estudiantes y para la supervivencia de las instituciones de educación superior ?

Aunque la respuesta es todavía incierta, en el informe citado, la UNESCO señaló un hecho preocupante: la educación digital aumenta las brechas preexistentes. Entonces, queda la pregunta, acaso, en un futuro, ¿las empresas de tecnología educativa profundizarán las desigualdades —ya existentes— en la calidad y el acceso a la educación?

Finalmente, según Govindarajan, Srivastava y Enache el caso de 2U y edX debería servir como una llamada de atención para otras instituciones de educación superior. Así, los autores concluyeron su artículo con la siguiente recomendación: Al controlar parte de la cadena de valor de las EdTech —en lugar de darles la espalda—, las universidades pueden obtener una parte significativa de los ingresos que migrarían —de forma progresiva— hacia las empresas de tecnología educativa. Esos ingresos adicionales pueden proporcionar capital inicial a las universidades para impulsar sus propias iniciativas de EdTech, en lugar de actuar como meros espectadores del juego, como ocurre en este momento.

*El término EdTech es un diminutivo de dos palabras: tecnología y educación. Según Sabrina Seltzer —directora de Innovación Abierta y Emprendimiento del Instituto Tecnológico de Monterrey—, la EdTech tiene dos ramas. La primera es la académica que se refiere a la “posibilidad de estudiar, analizar o revisar procesos de enseñanza/aprendizaje desde una perspectiva tecnológica”. La otra rama es la práctica, “que tiene que ver con tecnología dispuesta o utilizada en contextos educativos”.