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Medio Ambiente

América Latina en la Cumbre sobre la Acción Climática ONU 2019

Por Habemus

Publicado el 08 de Octubre de 2019.

Quizá, tras la Cumbre sobre la Acción Climática ONU 2019, lo que resuena en la mente de muchos fue el discurso de la joven activista sueca Greta Thunberg. En él, la adolescente increpó a los líderes mundiales con las siguientes palabras: “¿Cómo se atreven a seguir mirando hacia otro lado y afirmar que hacen lo suficiente cuando las políticas y las soluciones necesarias todavía no están y no se las ve por ninguna parte?”.

Tras la reprimenda, las redes sociales se inundaron de imágenes animadas de la joven. En una, con mirada penetrante, Greta observa a Donald Trump. En otra, Greta aparece musculosa y, por último, Greta es mostrada furiosa.

Pero, más allá de la popularidad de la joven Thunberg y de la retórica de los activistas ambientales, ¿cuáles fueron los compromisos suscritos por los líderes mundiales en la mencionada Cumbre?

Quizá, una de las novedades fue la participación del sector privado. En la Cumbre, grandes corporaciones y bancos anunciaron sus planes para combatir el cambio climático.

En lo referente a la transición de la industria hacia una economía baja en carbono, 87 participantes formalizaron su compromiso con un futuro con cero emisiones, entre ellos: Levi Strauss & Co, L’Oréal, Nestlé, Vodafone Group, Telefónica y Unilever.

Además, 19 compañías innovadoras lanzaron la iniciativa One Planet Business for Biodiversity (OP2B), financiada por The Livelihood Funds. Ella será una coalición empresarial internacional orientada a la conservación de la biodiversidad, con un enfoque específico en la agricultura. Así, según la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), las acciones de OP2B se centrarán en tres pilares: 1) Ampliar las prácticas agrícolas regenerativas. 2) Impulsar la biodiversidad en los cultivos y las dietas a través de carteras de productos. 3) Eliminar la deforestación y mejorar la gestión, la restauración y la protección de ecosistemas naturales de alto valor.

87 participantes formalizaron su compromiso con un futuro con cero emisiones, entre ellos: Levi Strauss & Co, L’Oréal, Nestlé, Vodafone Group, Telefónica y Unilever.

De otro lado, en la nota de prensa de clausura, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó que 65 países y las principales economías subnacionales de Estados Unidos se comprometieron a reducir el efecto invernadero emisiones a cero neto para 2050.

Se resalta que, en su documento “Cumbre sobre la Acción Climática ONU 2019”, la ONU pide que inmediatamente se pongan en marcha cambios radicales: “Esto significa acabar con las subvenciones a los combustibles fósiles y a la agricultura alta en emisiones para promover el cambio hacia la energía renovable, los vehículos eléctricos y prácticas de agricultura inteligente”.

También, en ese documento, además de la transición global hacia energías renovables y la agricultura sostenible, la Secretaría General de la ONU anunció que priorizará otras áreas estratégicas para menguar el cambio climático, entre ellas: infraestructuras y ciudades sostenibles, la resiliencia y la adaptación a los impactos climáticos, la ordenación sostenible de nuestros océanos y bosques, y la convergencia de financiación pública y privada con una economía de emisiones netas cero.

Pero, ¿cómo fue la participación de América Latina en la Cumbre sobre la Acción Climática ONU 2019?

En Nueva York, Iván Duque Márquez presumió sobre la firma del Pacto de Leticia por la Amazonia, un compromiso de 16 puntos, de los que cabe destacar: la creación de la Red Amazónica de Cooperación ante Desastres Naturales —organismo para atender emergencias naturales como los incendios forestales—, el incremento de los esfuerzos conjuntos para monitorear la cobertura boscosa, la creación de programas para el uso sostenible del bosque y la creación de incentivos para el desarrollo de emprendimientos ambientales.

En Nueva York, Iván Duque Márquez presumió sobre la firma del Pacto de Leticia por la Amazonia, un compromiso de 16 puntos, del que cabe destacar: la creación de la Red Amazónica de Cooperación ante Desastres Naturales —organismo para atender emergencias naturales como los incendios forestales—

Pero, en la referida Cumbre, no todo fue color de rosa. En Nueva York, Jair Bolsonaro —presidente de la República Federativa de Brasil— afirmó que, “es una falacia decir que la Amazonia es patrimonio de la humanidad y es un error, como atestiguan los científicos, decir que nuestros bosques son el pulmón del mundo”. Con ello, Bolsonaro defiende su voraz “derecho” a seguir explotando y destruyendo las reservas naturales de la selva amazónica.

Sin embargo, más allá del Pacto de Leticia por la Amazonia, ¿los gobiernos de América Latina están comprometidos con los objetivos de desarrollo sostenible promulgados por la ONU? En realidad, ¿en Suramérica, los líderes políticos y el sector privado han hecho lo suficiente para impulsar la transición hacia las energías renovales, la agricultura sostenible y la financiación de una economía baja en carbono?

Finalmente, queda una cuestión en el tintero. En su artículo The United Nations is trying to pressure the world into faster action on climate change —publicado septiembre de 2019 en Vox.com—, el periodista Umair Irfan señaló la injusticia fundamental del cambio climático: los países más ricos del mundo han emitido históricamente la mayor cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, pero los más pobres, que han contribuido menos al problema, son los que más sufren.

Es evidente: año tras año, los países pobres vienen afrontando escenarios climáticos devastadores. Hace poco, Bahamas recibió el azote del feroz huracán Dorian y, en los países del sudeste asiático, las poblaciones fueron acosadas por olas de calor extremo. Pero, ¿cuáles son compromisos reales y las acciones concretas que asumen China, Estados Unidos e India, naciones que lideran las emisiones de gases de efecto invernadero?