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Medio Ambiente

¿Cuál es la fauna que estaría amenazada por el proyecto Soto Norte?

Por Redacción Habemus

Publicado el 20 de agosto de 2019.

En mayo de 2019, una multitud marchó en Bucaramanga clamando por la defensa y protección del Páramo de Santurbán. La razón de la protesta corresponde con los planes de explotación minera en las cercanías del páramo por parte de la empresa árabe MINESA. Algunos meses atrás, la compañía minera presentó un proyecto a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) para extraer nueve millones de onzas de oro durante los próximos 23 años.

Con anterioridad, paradójicamente, el Fondo Mundial para la Naturaleza y Greenpeace Colombia emitieron optimistas comunicados sobre la protección de los páramos en el país. La razón de ello fue que, en agosto de 2018, Juan Manuel Santos Calderón decretó la Ley 1930 del 27 de julio de 2018. En ella, los páramos son declarados territorios de protección especial. Como consecuencia, se prohibió la explotación minera, la aspersión de químicos y la construcción vial en estos ecosistemas estratégicos.

Pero, ¿por qué el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MinAmbiente) está considerando la minería en las inmediaciones del Páramo de Santurbán?

Según los diagramas presentados en 2014, en la Guía divulgativa de criterios para la delimitación de páramos de Colombia, elaborada por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt (IAvH), el área de influencia de la compañía árabe MINESA está por fuera de la delimitación propuesta por el IAvH, pues “Soto Norte” está, en un 89%, en bosque altoandino.

El área de influencia de la compañía árabe MINESA está por fuera de la delimitación propuesta por el IAvH, pues “Soto Norte” está, en un 89%, en bosque altoandino.

En una presentación corporativa, la empresa árabe expresó una sucesión de frases referentes a su compromiso ambiental con Suratá y California, municipios de Santander. En ella, MINESA aseguró que prescindirá de mercurio y cianuro en sus operaciones de extracción. Por otra parte, la compañía árabe aseguró que la planta minera reciclará el 90% del agua.

Sin embargo, en mayo de 2019, Ana León en su artículo “Siete impactos claves de MINESA en la vecindad de Santurbán” —publicado en el portal de opinión La Silla Vacía—, detalló aspectos del impacto ambiental de la compañía minera sobre este ecosistema andino. Algunos de ellos son: primero, el área de influencia de “Soto Norte” abarca tres cuencas hídricas: el río Suratá, el río Vetas y la quebrada La Baja. Segundo, la cercanía del proyecto  minero al Páramo de Santurbán. Tercero, el aumento de tránsito pesado en vías públicas. Y, cuarto, el suelo no tiene vocación minera.

La comunidad metropolitana se opone a los peligros para la seguridad hídrica. También, el área de influencia del proyecto de explotación minera “Soto Norte” supone la tala de flora protegida y, además, podría ser una amenaza para el hábitat de fauna en peligro.

Pero, ¿cuáles son las especies en riesgo que habitan en el área de influencia del proyecto de explotación minera “Soto Norte”?

En lo referente a las aves, MINESA en el muestreo del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) observó el chango de montaña (Macroagelaius subalaris), animal endémico que sólo habita en la Cordillera Oriental del país y que, además, fue catalogado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como una especie en peligro.

Por otra parte, entre la avifauna que está en alguna categoría de riesgo, en el EIA se registran la perdiz carinegra (Odontophorus atrifrons) y la cotorra montañera (Hapalopsittaca amazonina), ambas categorizadas como vulnerables. Además, en los mamíferos peligran el tinajo de páramo (Dinomys branickii), el venado de páramo (Mazama rufina) y el tigrillo (Leopardus pardalis).

Pero, en caso de que la ANLA conceda la licencia ambiental a MINESA, el escenario más crítico vendría para los anfibios. En el EIA, la expedición registró siete especies en alguna categoría de riesgo. En el resumen ejecutivo, el equipo avistó la Centrolene daidaleum, la Hyloscirtus callipeza y la Tachiramantis douglasi, tres especies catalogadas como vulnerables por la UICN. Por otra parte, en la caracterización se observó la ranita merideña (Dendropsophus meridensis), que en el momento está en peligro.

Sin embargo, el caso más preocupante es el de la especie Hyloscirtus lynchi, un anfibio que, según la UICN, está en peligro crítico. Esta rana, endémica de Colombia, sólo habita en los bosques andinos de Santander y Boyacá, entre ellos, los cercanos a Santurbán. La principal amenaza para su supervivencia es la destrucción de su hábitat.

En efecto, según la ficha de la H. lynchi en la “Lista Roja de las Especies Amenazadas”, la UICN sugirió como medida para su preservación: “la protección de los bosques andinos en los que habita”.

En contravía a las medidas sugeridas por la UICN para la preservación de la H. lynchi, la ranita merideña y el chango de montaña, MINESA solicitó al MinAmbiente y a la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga el “levantamiento de veda de flora silvestre”, un permiso temporal que permitiría la tala, la comercialización o la movilización de flora protegida.

Sin embargo, el caso más preocupante es el de la especie Hyloscirtus lynchi, un anfibio que, según la UICN, está en peligro crítico (CR).

En marzo de 2019, el Tribunal Administrativo de Santander abrió un incidente de desacato contra el ministro Ricardo Lozano Picón por los pocos avances en el cumplimiento de la Sentencia T-361 de 2017. Como consecuencia, el MinAmbiente tendrá que presentar una nueva delimitación del Páramo de Santurbán que incluya la participación de las comunidades. Tras solicitar una prórroga, en julio de 2019, el plazo se extendió hasta diciembre del mismo año.

Hace poco, en una entrevista con Portafolio, Santiago Ángel Urdinola, presidente de la Asociación Minera de Santurbán, aseguró que “Soto Norte” dejará a Colombia 100 millones de dólares anuales en regalías. Sin embargo, ante los posibles riesgos para la seguridad hídrica, el probable deterioro de ecosistemas estratégicos y la latente amenaza para la flora y la fauna en alguna categoría de riesgo, habría que preguntar: ¿El proyecto de explotación minera “Soto Norte” va en contravía del deber del Estado de proteger el patrimonio natural?

¿El proyecto de explotación minera “Soto Norte” va en contravía del deber del Estado de proteger el patrimonio natural?