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Medio Ambiente

El impuesto a la bolsa plástica, dos años después

Por Redacción Habemus

Publicado el 20 de agosto de 2019.

Hace poco, Juan relató algunos detalles de su viaje al Pacífico. Uno de los pasajes inesperados de la narración, fue su sorpresa al observar el alto volumen de plásticos que arriban a las costas colombianas.

En Colombia, a pesar del gran volumen de residuos plásticos que invaden los mares de nuestra nación, la bolsa plástica es aún una materia que es objeto de una inadecuada gestión.

Una de las cuestiones problemáticas con los polímeros es que, en el momento, no existen mecanismos en la naturaleza que permitan su rápida degradación. Lo anterior tiene serias consecuencias: la contaminación ambiental causada por los desechos plásticos en los ecosistemas marinos y las afectaciones de polímeros a la fauna acuática.

En efecto, la gravedad es tal que, en 2017, Leo Heileman —funcionario del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)— reveló que: “Estamos viendo cien mil organismos marinos muertos por intoxicación por plásticos, porque no diferencian entre ellos y su comida natural y este problema está incrementando”.

Ante este triste escenario, la ONU Medio Ambiente planteó la gestión integral de residuos sólidos como una vía para menguar la problemática. Lo anterior, consiste principalmente en una clasificación minuciosa de los desechos para su reutilización o su disposición final. Sin embargo, la medida no ha sido exitosa, en especial, en los países asiáticos y africanos. Para ilustrar mejor lo anterior, en 2018 la ONU, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, reveló que “solo un 9% de los desechos plásticos son reciclados”.

Estamos viendo cien mil organismos marinos muertos por intoxicación por plásticos, porque no diferencian entre ellos y su comida natural y este problema está incrementando.

Leo Heilman, funcionario del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Antes, en 2002, una nación asiática sentó un importante precedente. En aquel año, Bangladesh fue el primer país en prohibir el uso de bolsas plásticas. Con el tiempo, se sumaron a esta iniciativa: Irlanda, México, Estados Unidos, Reino Unido, Kenia, Chile, Australia, China, Alemania, Francia y España. Tres lustros más tarde, en 2017, Colombia decidió incorporar una norma para gravar el uso de bolsas plásticas, a través de un impuesto de 20 pesos por cada unidad.

De acuerdo con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MinAmbiente), en Colombia el consumo de bolsas plásticas se ha reducido un 30% desde la firma del Decreto 2198 de 2017. Sin embargo, el impuesto es gravado solo en los supermercados y en los almacenes de cadena.

Pero, ¿cómo regula el MinAmbiente el consumo de bolsas plásticas en el comercio informal y en los pequeños establecimientos de comercio?

Para ejemplificar lo anterior, es clave nombrar los resultados del informe de la “Encuesta de Percepción Ciudadana 2017”, realizada por el Departamento Nacional de Planeación. En este documento, se indica que el impacto del Decreto 2198 de 2017 ha sido más efectivo en los estratos 5 y 6, debido a que el uso de las bolsas plásticas decreció en un 71%, mientras que en los estratos 1 y 2 el impacto es menor.

Para ilustrar lo anterior están las experiencias que Juan tuvo en los últimos tres meses en establecimientos de comercio en Bogotá, Medellín, Pereira y Manizales, en donde realizó compras de 3 o 4 artículos y en todos los casos, sin excepción, los cajeros le entregaron bolsa plástica.

La situación es preocupante. En 2018, la revista Science señaló que Colombia genera 1’075.294 kilogramos de plásticos por día y, de ellos, el 21% recibe una inadecuada gestión.

Aunque el impuesto está enmarcado en una política de fiscalidad verde que tiene como objetivo modificar los hábitos de consumo y gravar las prácticas que tienen un impacto ambiental negativo, en 2017 —en una entrevista con Blu Radio— el entonces jefe del MinAmbiente, Luis Gilberto Murillo Urrutia, sostuvo que el dinero no tiene destinación específica.

La situación es preocupante.En 2018, la revista Science señaló que Colombia genera 1’075.294 kilogramos de plásticos por día y, de ellos, el 21% recibe una inadecuada gestión.

Según El Espectador, a junio de 2018, la DIAN recaudó 14.510 millones de pesos provenientes del Impuesto Nacional a Bolsas Plásticas.

En 2019, la Contraloría General de la Nación protestó ante la no reinversión del Impuesto Carbono y el de Bolsas Plásticas en programas orientados a la protección del medio ambiente.

Esta desatinada decisión conduce a preguntar: ¿Por qué no invertir en la preservación de los ecosistemas o en la creación y la implementación de un programa nacional para la gestión de residuos sólidos en Colombia?

¿Por qué no invertir en la preservación de los ecosistemas o en la creación y la implementación de un programa nacional para la gestión de residuos sólidos en Colombia?