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Medio Ambiente

La flora colombiana, ¿en peligro?

Por Habemus

Publicado el 29 de Octubre de 2019.

Colombia ha sido reconocido como uno de los 10 países más biodiversos del mundo, gracias a su riqueza de ecosistemas que permite albergar una gran variedad de especies de flora y fauna.

Sin embargo, hoy preocupa una cuestión: el peligro en que están las especies vegetales en el país. En el artículo “En Colombia 7.500 especies de flora están amenazadas” —publicado en mayo de 2019 en Semana Sostenible—, la redacción de la revista afirmó que el territorio colombiano alberga “alrededor de 30.000 especies de flora, de las cuales 7.500 están en alguna categoría de amenaza”.

Pero, ¿cuáles son las principales amenazas que afrontan las especies de flora en Colombia? Una de ellas es la deforestación.

Antes de profundizar en el fenómeno de la deforestación, es clave advertir que, aunque Colombia fue catalogado como uno de los países más biodiversos del mundo, en 2018 la organización World Resources Institute lo incluyó en la lista de los cinco países con la más alta deforestación.

Ahora bien, de acuerdo con lo señalado por un amplio abanico de investigaciones sobre la deforestación en América Latina, la Redacción HABEMUS concluyó que las principales causas de tala de árboles están asociadas con la actividad ganadera, la ampliación de infraestructura vial, la construcción de proyectos inmobiliarios y la subutilización de los recursos forestales.

Además, en el artículo anteriormente citado de Semana Sostenible se reseña que Alberto Gómez Mejía —presidente de la Red Nacional de Jardines Botánicos de Colombia— explicó que, del total de especies de flora que se encuentran identificadas en Colombia, 6.000 son endémicas, lo que significa que solo se pueden encontrar en el territorio colombiano. Es decir que, si el Estado Colombiano no toma acciones para proteger estas especies, desparecerán completamente del planeta.

Aunque Colombia fue catalogado como uno de los países más biodiversos del mundo, en 2018 la organización World Resources Institute lo incluyó en la lista de los cinco países con la más alta deforestación.

Pero, entre las causas de la deforestación, hay una práctica irregular que tiene en jaque a las especies de flora maderables que están en alguna categoría de amenaza: la tala ilegal.

Hoy, la ilegalidad en la industria maderera es uno de los fenómenos más preocupantes para la supervivencia de múltiples especies de flora en Colombia, en especial para los árboles nativos, ya que, como lo expone el experto Miguel Pacheco en el artículo “15 especies colombianas de árboles amenazados” —publicado en abril de 2017 por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)—: Existe mayor presión sobre las maderas más finas, pues sus propiedades las hacen muy resistentes a picaduras de insectos, torceduras, agrietamientos, y otros defectos. Por lo tanto, en su mayoría, no requieren mayor inversión antes de ser comercializadas y esto las hace más vulnerables”.

En este sentido, el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible tiene un gran reto, pues el marco legal que regula la industria maderera fomenta procesos responsables y amigables con los bosques, tales como: la siembra, la reforestación de árboles y la posterior tala cuando estos se encuentran en decaimiento.

Existe mayor presión sobre las maderas más finas, pues sus propiedades las hacen muy resistentes a picaduras de insectos, torceduras, agrietamientos, y otros defectos. Por lo tanto, en su mayoría, no requieren mayor inversión antes de ser comercializadas y esto las hace más vulnerables.

Fondo Mundial para la Naturaleza.

Sin embargo, un gran porcentaje de la industria maderera colombiana no aplica las prácticas solidarias que promulga el marco legal. En efecto, según el WWF —en su artículo anteriormente citado—, en 2017 se estimó que el 42% de la madera que se utilizaba en el país provenía de la ilegalidad, lo que demuestra que en Colombia no hay una herramienta efectiva para el control de la compraventa de madera.

Según Semana Sostenible —en su artículo anteriormente citado—, el WWF identificó, entre las especies maderables en peligro crítico, las siguientes: el abarco (Cariniana pyriformis), la caoba (Swietenia macrophylla), el palo de rosa (Aniba rosiodora), el guayacán y el cedro (Juglans neotropica).

Por otra parte, más allá de las especies maderables, está el caso de la palma de cera del Quindío (Ceroxylon quindiuense), que fue catalogada en peligro (EN) por los botánicos Gloria Galeano Garcés y Rodrigo Bernal González. Pese a ello, la suerte de esta especie no es tan preocupante, pues cuenta con un plan de conservación desde 2015.

Finalmente, vale la pena interrogar: ¿Los instrumentos de vigilancia para la compraventa de madera en Colombia son efectivos? Además, ¿el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible ha creado planes de manejo para las especies silvestres amenazadas de la diversidad biológica colombiana, que figuran en el listado establecido en la Resolución 0192 de 2014?