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Cultura

El e-book, ¿una amenaza para la supervivencia del libro de papel?

Por Habemus

Publicado el 24 de septiembre de 2019.

Hace más de una década, en 2007, el lanzamiento de la primera generación de Kindle fue, para las editoriales, el primer indicio de un hecho desesperanzador: la pronta desaparición del libro de papel.

Un año más tarde, en la Feria del Libro de Frankfurt, en una encuesta, el 40% de los editores señalaron con tristeza que en 2018 los e-books superarían en ventas a los libros análogos, una cuestión que fue descrita por los periodistas Guillermo Altares y Carles Geli en su artículo “El libro digital ganará al papel en 10 años” —publicado en octubre de 2008 en el diario El País de España—.

Dos años más tarde, en 2010, la presentación de las icónicas tabletas iPad y la apertura de la gigantesca librería digital iBooks, en aquel momento fueron, para muchos, otra estocada mortal al libro impreso.

Desde entonces, lo digital ha sido un peligroso predador para las editoriales.

Pero, pese a los oscuros presagios anunciados en la Feria del Libro de Frankfurt en 2008, hoy el impreso aún lidera en ventas.

Por ejemplo, en la Europa continental el e-book nunca ha superado el 10% del mercado. En efecto, en una entrevista con Harsimran Gill —publicada en febrero de 2018 en Scroll.in—, Arnaud Nourry (CEO de Lagardère Publishing y Hachette Livre Group) afirmó que “el libro electrónico es un producto estúpido: sin creatividad, ni mejoras, sin una experiencia digital innovadora”.

“El libro electrónico es un producto estúpido: sin creatividad, ni mejoras, sin una experiencia digital innovadora”.

Arnaud Nourry, CEO de Lagardère Publishing y Hachette Livre Group.

Según Nourry, la única razón que hoy justifica la compra de e-books es que tienen un precio 40% menor con respecto al impreso.

Aunque, según la empresa Bookwire, las ventas de e-books y audiolibros en América Latina crecieron 57% en 2018 en comparación con 2017, en nuestro país —de acuerdo a las “Estadísticas Sector Editorial en Colombia 2017”, informe de la Cámara Colombiana del Libro— de 36’803.003 de libros vendidos, solo el 4,77% fueron digitales. Lo que significa que aún tienen una participación baja en el mercado.

Pero, ¿por qué el lector tiene predilección por el impreso?

Como amantes del libro en papel, la redacción de HABEMUS encontró tres razones capitales para elegirlo. La primera, una experiencia multisensorial —que, incluso, es olfativa—. La segunda, la posibilidad de prescindir de dispositivos electrónicos, en un mundo hiperconectado. Y, la tercera, la poética “materialidad” que ofrece el impreso.

De otro lado, ¿qué dice la neurociencia sobre la lectura en pantallas y en papel?

La respuesta está en el artículo The Reading Brain in the Digital Age: The Science of Paper versus Screens —publicado por Scientific American en abril de 2013—. En él, Ferris Jabr analizó un conjunto de artículos científicos sobre el tema y concluyó que, “en comparación con el papel, la lectura en las pantallas puede agotar más recursos mentales, y hacer que, el contenido del texto, sea más difícil de recordar”.

Además, en el texto, Jabr señaló una ventaja mayúscula que el libro impreso tiene en los procesos cognitivos: facilita la creación de paisajes mentales.

En comparación con el papel, la lectura en las pantallas puede agotar más recursos mentales, y hacer que, el contenido del texto, sea más difícil de recordar

Ferris Jabr, Scientific American.

Sin embargo, la poca innovación y la nula creatividad, que Arnaud Nourry señaló como el “talón de Aquiles”de los e-books, son cuestiones que podrían cambiar en un futuro cercano.

En junio de 2010, en el post The Future of the Book, la consultora IDEO presentó “Nelson”, un diseño interactivo —aún en fase conceptual— que “conecta los libros con comentarios, críticas e información contextual, permitiendo a los lectores explorar un tema desde múltiples perspectivas”, y que refuerza el rol de los libros como portadores de conocimiento.

Aunque hoy el mercado de los e-books luce letárgico, algunas compañías apuestan por modelos de negocio que prometen revolucionar el “consumo” y la distribución de libros digitales. Una de ellas es Bookmate, un servicio mensual por suscripción en el que el usuario tiene acceso a un gigantesco catálogo de e-books y audiolibros por 5 USD.

Así, ante las amenazas económicas y los avances tecnológicos, es un alivio la fe que tienen los lectores en la magia del libro de papel. Hoy, en Colombia, un conjunto de pequeñas editoriales buscan la innovación. Por ejemplo, la célebre casa editorial independiente Rey Naranjo Editores, con una apuesta por la novela gráfica con obras como La chica de polvo y Gabo. Y, en Caldas, la Editorial Pispirispis que, con el libro Tesoros alados, propuso una ingeniosa complementariedad entre lo digital y lo análogo.

Entonces, en un futuro, ¿en lugar de una rivalidad, las editoriales deben trabajar en fórmulas que permitan una simbiosis entre lo digital y lo análogo?