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Cátedra FLORA

Caldas, el paraíso de las aves

Por Habemus

Publicada el 2 de septiembre de 2019.

En Manizales, tras poco menos de 10 minutos de recorrido en las telesillas del Recinto del Pensamiento, arribamos a una pequeña casa en lo alto de una montaña tapizada con yarumos y arrayanes. Una vez allí, fuimos testigos de lo prometido por el guía: varias docenas de colibríes volando velozmente en un espacio inferior a 10 metros cuadrados. Según el joven hombre, en aquella zona habitan más de 30 especies de la familia de los picaflores (Trochilidae). Durante nuestra visita, inferior a 40 minutos, avistamos un bello colibrí cola de raqueta (Ocreatus underwoodii).

Y es que, desde hace algunos años, la cultura cafetera no es el único argumento que esgrimen los viajeros para recorrer este montañoso departamento colombiano (Caldas). En el último lustro hay un nuevo motivo: las aves.

Pero, ¿por qué los viajeros escogen Caldas como un destino para el avistamiento de avifauna, incluso por encima de Magdalena que es hábitat del 32% de las aves endémicas en el país?

En octubre de 2018, en el artículo “Caldas, paraíso para el aviturismo”, la Redacción Especiales del periódico El Espectador ofreció una respuesta: en este departamento cafetero moran 802 especies de aves, cifra que representa el 42 por ciento del total de la avifauna que tiene Colombia.

En efecto, Caldas es hábitat de 22 especies endémicas. Entre ellas, un raro colibrí, el barbudito de páramo (Oxypogon stuebelii), catalogado como vulnerable (VU) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).Esta ave habita en las cercanías del Parque Nacional Natural Los Nevados, un ecosistema en el que abundan las flores de los frailejones (Espeletia hartwegiana).

Además, en el norte de este montañoso departamento, en el Bosque La Samaria en Salamina, en medio de una gigantesca floresta de palmas de cera, es posible avistar varias especies de la familia de las psitácidas. Quizá, la más célebre, es el loro orejiamarillo (Ognorhynchus icterotis), un perico catalogado en peligro (EN) por la UICN, que habita en bosques subtropicales y tropicales, y que tiene una especial predilección por los bosques que tienen palmas de cera quindiana.

Finalmente, tras recorrer por varios días el departamento, dejamos la ruta de las aves de Caldas. Aunque nos faltaron muchos lugares por conocer, definitivamente fue una experiencia que nos entregó maravillosas sorpresas.

El saltón gargantillo (Arremon brunneinucha), según Miles McMullan —en su libro Field Guide to the Birds of Colombia— es un ave común en el borde del bosque subtropical andino. En Caldas, una locación para su fácil avistamiento es el Ecoparque Los Alcázares, una pequeña reserva natural no lejos del centro de Manizales.
El-Perico-Paramuno-en-el-Bosque-La-Samaria-en-Caldas
El perico paramuno (Leptosittaca branickii) es un ave que habita en las selvas andinas de Colombia, Perú y Ecuador. Esta especie fue catalogada como vulnerable (VU) por la UICN. En Caldas, una de las locaciones donde es posible observarla es el Bosque La Samaria en Salamina.
El colibrí cometa coliverde (Lesbia nuna) es un bello picaflor cuyo rasgo característico es su larguísima cola. Según Miles McMullan —en su libro Field Guide to the Birds of Colombia—, es un ave común en los bosques húmedos y semihúmedos andinos. Con frecuencia, se somete a movimientos estacionales. En Caldas, es posible observarlo en la Reserva Río Blanco y en el Recinto del Pensamiento Jaime Restrepo Mejía.
La piranga bermeja (Piranga flava), según Miles McMullan —en su libro Field Guide to the Birds of Colombia— es común en áreas ligeramente arboladas de los Andes occidentales y centrales. En Caldas, es frecuente observarla en el Ecoparque Los Alcázares.
A la derecha, cantando, una tangara azulada (Thraupis episcopus). Agachada, a la izquierda, un ave de la familia Icteridae, posiblemente un turpial toche (Icterus chrysater).
En esta imagen, el macho de la especie Chlorophanes spiza es un ave que puede encontrarse en los bosques subtropicales de Colombia.
El tororoí bandeado (Grallaria milleri) es, quizá, el avistamiento más exótico del recorrido. El chululú de bandas castañas, como también es llamado, es un ave endémica catalogada como vulnerable (VU) por la UICN. Además, según Miles McMullan —en su libro Field Guide to the Birds of Colombia— en Caldas es posible avistarla en la Reserva Río Blanco.
La tángara llama (Ramphocelus flammigerus) es –según Birds of Colombia– una especie de ave de la familia Thraupidae, que, se encuentra en bosques y plantaciones en Panamá y en Colombia. En Caldas, es posible observarla en el Ecoparque Los Alcázares.
La tangara cabecicastaña (Tangara gyrola) es un ave que puede encontrarse en bosques húmedos de algunos países de Suramérica y Centroamérica.
El barranquero (Momotus aequatorialis), según el catálogo Wiki Aves de Colombia de la Universidad ICESI es un ave silenciosa y poco conspicua, pese a su gran tamaño. Además, el momoto serrano, como también es llamado, habita —según Miles McMullan, en su libro Field Guide to the Birds of Colombia— en los bosques más húmedos de los Andes. En Caldas, es común avistarlo en las afueras de Manizales.
El colibrí cobrizo (Aglaeactis cupripennis) habita en elevaciones altas, en el borde de bosques templados, enanos y, especialmente, en los páramos. En Caldas, esta especie se avista en el Parque Nacional Natural Los Nevados.
En esta imagen, la hembra de la especie Chlorophanes spiza es un ave que puede encontrarse en los bosques subtropicales de Colombia.