Cargando
Lifestyle

Juanchaco en octubre: ballenas y cascadas

Por Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez

Publicado el 24 de Octubre de 2019.

Poco después de nuestra llegada a Buenaventura, en el departamento del Valle del Cauca, nos dirigimos al muelle turístico. Una vez allí, compramos los boletos para visitar Juanchaco, una isla que queda a 45 minutos de viaje en lancha a través del imponente Océano Pacífico. En el recorrido hacia Juanchaco, nos sorprendió ver las aglomeraciones de aves que volaban en el entorno y cómo los pelícanos se clavaban en el mar en busca de alimento.

Nos entusiasmaba visitar esta isla en la temporada de avistamiento de ballenas. Al desembarcar en Juanchaco, los lugareños nos ofrecieron alojamientos de bajo costo en Ladrilleros, una zona que queda a 20 minutos en mototaxi desde el muelle.

Después de establecer nuestro alojamiento, partimos a conocer las playas más emblemáticas del lugar: Playa Media, La Barra, Ladrilleros y Juanchaco. En estas dos últimas playas, se puede gozar de un ambiente poco contaminado y bastante tranquilo en relación con los otros lugares que visitamos.

De mayo a noviembre, el mayor atractivo turístico es el avistamiento de ballenas, una maravillosa aventura que se puede contratar directamente con las empresas de transporte y turismo de Buenaventura o, al llegar a la isla, se puede pactar con los lugareños.

En nuestro caso, optamos por la segunda opción. Contratamos el tour de avistamiento que partió desde el muelle de Juanchaco y nos adentró en el Océano Pacifico, en un en viaje en lancha que duró unos 30 minutos.

Una vez allí, estuvimos en silencio durante más de 45 minutos contemplando extasiados cómo las ballenas y ballenatos asomaban sus lomos. En breves momentos en la lancha, por las sacudidas del oleaje, algunos de mis compañeros experimentaron mareos.

Posteriormente, Saoko —el guía de nuestro en el viaje— nos condujo hacia una cascada natural llamada “La Sierpe”. Poco a poco, se podía observar cómo el color de las aguas cambiaba de azul a verde mientras nos aproximábamos a la bahía donde se encontraba nuestro próximo destino. El camino para llegar a “La Sierpe” se hacía cada vez más angosto.

Cuando llegamos allí, la cascada se veía majestuosa. Al ubicarnos bajo ella, a pesar del fuerte sol, el agua era helada.

Después del refrescante paso por “La Sierpe”, seguimos nuestro camino hacia un sitio llamado “Tres Marías”, un lugar con 14 piscinas naturales al que se llega después de caminar por encima de rocas lamosas, bastante resbaladizas.

Tras regocijarnos en estos paradisíacos lugares, y disfrutar del avistamiento de ballenas, retomamos nuestro rumbo a Juanchaco impregnados de las bellezas naturales que ofrece Colombia.

El Océano Pacífico, a nuestra llegada a Buenaventura.
En la Playa Ladrilleros, los lugareños venden un cóctel local, al que llaman «Cocoloco».
Desde el muelle de Juanchaco, tras un en viaje en lancha que duró unos 30 minutos en el Océano Pacífico, Saoko nos condujo a la posición desde donde se avistan las ballenas.