Cargando
Lifestyle

Norcasia, agua y selva

Por Redacción Habemus

Publicado el 20 de agosto de 2019.

Después de cruzar por los cálidos territorios del oriente de Caldas, en medio de montañas, llegamos a la zona rural de Norcasia, una región selvática que está bañada por las aguas de pequeñas cascadas y dos caudalosos ríos.

Poco antes de llegar al poblado, nos desviamos por un camino pedregoso, que conducía hacia una zona con algunas casonas ganaderas.

Para llegar a las riberas del río La Miel, desde la finca en donde nos alojamos, los caseros nos recomendaron un sendero que pasaba por el medio de extensos terrenos dedicados a la ganadería. Tras algunos minutos de caminata, encontramos una caseta donde vendían refajo. Allí, un grupo de balseros prometió conducirnos hasta la zona alta del río.

Una vez ahí, el guía nos mostró las pequeñas cascadas, y también los árboles, que parecían a punto de caer sobre el agua. Usábamos chalecos salvavidas. Poco después, desde la canoa, cuando el balsero lo indicó, vimos en lo profundo del bosque tropical algunas ceibas centenarias.

Tras navegar por un rato, el balsero nos recomendó una de las experiencias favoritas de los viajeros: lanzarse al caudaloso río y, sin más, dejarse arrastrar por la corriente. Mientras el río La Miel nos conducía hacia el embalse Amaní, el balsero narraba en voz alta historias sobre los primates y los tucanes que habitan en la zona.

Según los lugareños, años atrás era imposible llegar a Norcasia debido a la presencia de múltiples actores violentos. Recientemente, el municipio caldense inició el camino para transformar el turismo en un renglón importante en su economía.
El embalse Amaní, en Norcasia, ofrece un bello paisaje en medio de las montañas del oriente alto de Caldas. Su riqueza hídrica aún es desconocida por muchos. El embalse Amaní, en Norcasia, ofrece un bello paisaje en medio de las montañas del oriente alto de Caldas. Su riqueza hídrica aún es desconocida por muchos.