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Negocios

La economía naranja de Iván Duque Márquez, explicada

Por Redacción Habemus

Publicado el 20 de agosto de 2019.

Hace algunos meses, Javier Díaz Fajardo, presidente de Bancóldex, en entrevista con El Espectador afirmó que la entidad financiera apoyará durante su etapa temprana el aceleramiento de empresas que desarrollen actividades en el sector de la economía naranja. Sin embargo, no es la única entidad gubernamental con interés en las industrias culturales. En octubre de 2018, el Fondo Emprender publicó una convocatoria que prometía la entrega de 20.000 millones de pesos en capital semilla para este sector de la economía. Además, en julio de 2019, se sumó el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) e iNNpulsa Colombia.

Pero, ¿qué subyace en el súbito interés de Bancóldex y el Fondo Emprender en la economía creativa?

En 2018, durante la campaña presidencial, la extensa lista de propuestas de Iván Duque Márquez para el sector cultural incluyó la creación de Centros Sacúdete, de Áreas de Desarrollo Naranja (ADN) y del Viceministerio de la Economía Naranja que, en este momento, está adscrito al Ministerio de Cultura de Colombia (MinCultura).

Pero, ¿por qué la economía creativa es presentada como un motor de desarrollo para Colombia? ¿Cuál es el estado actual de lo prometido durante el peregrinaje electoral de Iván Duque Márquez en relación con las industrias creativas?

En la introducción del libro Innovaciones que no sabías que eran de América Latina y el Caribe, publicado en 2017 por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Alejandra Luzardo —especialista senior del BID— se preguntó: “¿Quién iba a decir que, en las manos de los creativos, diseñadores, artistas y emprendedores podía estar parte de la respuesta a los desafíos de desarrollo de América Latina y el Caribe?”.

Pero, ¿qué subyace en el súbito interés de Bancóldex y el Fondo Emprender en la economía creativa?

En su mayoría, las cifras que presentó el BID para soportar la tesis —expuestas en el libro— provienen del documento “Economía Creativa: Una opción factible de desarrollo”, elaborado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Una de las razones que justifica las expectativas del BID y la Presidencia de la República de Colombia en las industrias creativas es que, durante la crisis financiera de 2008, la economía naranja presentó baja volatilidad, es decir, pocas variaciones en el precio de productos y servicios creativos en un periodo de tiempo. Por ejemplo, mientras en 2009 las ventas del petróleo reportadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) registraron una caída del 40%, las exportaciones de bienes y servicios creativos apenas se contrajeron un 12% durante el mismo año. Una afirmación que fue reutilizada por Felipe Buitrago Restrepo e Iván Duque Márquez en el libro La economía naranja: una oportunidad infinita.

Además, otra de las razones que explica la inclusión en la agenda económica de las industrias creativas es que, para América Latina y el Caribe, la economía naranja significó 1,9 millones de empleos en 2015, según lo reportado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Sin embargo, y pese a los positivos informes del BID y el PNUD, Nohora Celedón, en su artículo “La economía naranja de Duque aún está verde” —publicado en septiembre de 2018 por el portal de opinión La Silla Vacía—, cuestionó los escasos recursos destinados para la economía creativa en Colombia, que sería una de las banderas, en materia económica, de la presidencia de Iván Duque Márquez.

Así, para 2019, la asignación presupuestal para los ministerios relacionados con la economía naranja tuvo una reducción en el PGN superior a 20 mil millones de pesos.

Y, es que, en 2019 en el Presupuesto General de la Nación (PGN), la suma que se asignó al MinCultura fue 275.958’073.583 COP frente a los 296.320’796.897 COP en 2018. Por otra parte, en 2019, la asignación presupuestal para el MinTIC fue de 83.790’783.984 COP frente a los 84.137’488.778 COP en 2018.

Así, para 2019, la asignación presupuestal para los ministerios relacionados con la economía naranja tuvo una reducción en el PGN superior a 20 mil millones de pesos.

Paradójicamente y pese a la reducción presupuestal que sufrieron el MinCultura y el MinTIC, el Plan Nacional de Desarrollo contiene ambiciosos objetivos en materia cultural para este cuatrienio. Entre las metas del “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad”, la Presidencia de la República se propuso fortalecer el Programa Nacional de Concertación y Estímulos, incrementar el promedio de libros leídos al año por los colombianos de 2,9 a 4,4 y aumentar al 5,1% el valor agregado de los sectores de la economía naranja.

Una vez más, las contradicciones entre la retórica gubernamental, las promesas electorales y la asignación presupuestal conducen a un interrogante: ¿Será posible lograr las ambiciosas metas contenidas en el Plan de Desarrollo, “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad”, con un presupuesto inferior?