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Opinion

La paradoja del empleo en Colombia

Por Habemus

Publicado el 10 de septiembre de 2019.

Hace poco, en su artículo “La paradoja del crecimiento (lento) con destrucción de empleo” —publicado en El Espectador—, Jaime Tenjo Galarza —PhD en Economía de la Universidad de Toronto— señaló una paradoja: en Colombia, aunque la economía crece, el empleo disminuye.

Según Tenjo, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) informó que en julio de 2019 la tasa de desempleo fue de 10,7%, un hecho que supone un aumento de un 1% con respecto al mismo periodo de 2018.

Pero, ¿por qué está creciendo la destrucción de empleos en Colombia?

En su artículo, Tenjo plantea dos hipótesis: la primera, la creciente automatización y, la segunda, la reducción de los empleos en el sector público, que en su mayoría son producto de recortes fiscales.

La primera hipótesis es la que nos suscita más interrogantes. En su texto “El impacto de la tecnología en el crecimiento y el empleo” (incluido en el libro La era de la perplejidad. Repensar el mundo que conocíamos, publicado por la Fundación BBVA), Adam Saunders —profesor de Negocios de la Universidad de Columbia Británica— señaló que, pese a los beneficios que ha traído la automatización, el progreso tecnológico ha derivado en un “entorno de creciente desigualdad, una clase media decreciente y dificultades a la hora de encontrar empleo”.

Pero, ¿qué estrategias está adoptando Colombia —y, en general, Latinoamérica— para la rápida adaptación de sus economías y de sus fuerzas laborales ante este escenario tecnológico?

En su libro Only Humans Need Apply: Winners and Losers in the Age of Smart Machines, Thomas H. Davenport y Julia Kirby identificaron algunas vías para que los individuos y las organizaciones tengan éxito en la segunda era de las máquinas: delegar las tareas repetitivas a las máquinas, cultivar la creatividad y la empatía, un alto nivel especialización, formarse en un pensamiento emprendedor y educarse para la toma de decisiones con base en los datos.

Sin embargo, en su mayoría, los caminos enunciados por Davenport y Kirby demandan una revolución en la educación.

De lo dicho en el párrafo anterior, surge el siguiente interrogante: ¿Colombia innova en materia educativa, para que la población se ajuste o adapte a las transformaciones laborales que están en camino con el imparable progreso tecnológico?